Consejos para elegir el sillín adecuado

Cualquier ciclista sabe bien la importancia de un sillín adecuado. No hay un ciclista igual a otro, por eso los sillines son tan diferentes entre sí.

La forma del sillín cambia según el sexo: las mujeres se sienten más cómodas en sillines más anchos que están diseñados para seguir la anatomía femenina; pero también cambian de forma según el tipo de ciclista.

Un asiento cómodo depende de tu posición en el sillín: quien prefiere una posición erguida tendrá zonas de presión en el sillín diferentes a quien pedalea inclinado en una posición más aerodinámica. Cuanto mayor es la inclinación de la espalda, más importante es la "nariz" del sillín, mientras que para una posición más relajada la atención debe centrarse en la parte trasera del sillín, es decir, el punto de mayor presión.

Una conducción relajada con la espalda a 90° requiere este tipo de sillín, aún más cómodo gracias a los muelles, para amortiguar los baches del empedrado de la ciudad o de los adoquines.

Quien, en cambio, prefiere un mayor rendimiento o tiene que recorrer varios kilómetros opta por una inclinación moderada con la espalda a 60°, el tipo de sillín sugerido no presenta zonas de presión en las partes blandas y amortigua los golpes gracias a los elastómeros en la parte trasera.

Mención aparte merecen los sillines de cuero que tienen una estética inmejorable y se vuelven cómodos con el uso a lo largo del tiempo. Si se tratan con el cuidado adecuado, tienen una duración casi infinita en el tiempo y ganan encanto y comodidad año tras año.