Bici y Bistec: Guía de las Trattorias Más Auténticas de Florencia
Bici y Bistec: Guía de las Trattorias Más Auténticas de Florencia
Existe un vínculo indisoluble entre el ciclismo y la buena mesa. Después de un paseo en bicicleta por los lungarni o una subida hacia el Piazzale, no hay nada mejor que aparcar la bicicleta y sentarse en una mesa de madera para un plato de pappa al pomodoro o un bistec florentino perfectamente cocinado.
Hoy les llevamos a descubrir la Florencia más auténtica: un itinerario sobre dos ruedas que recorre las trattorias donde el tiempo parece haberse detenido y donde el sabor es el de antaño.
La Salida: San Lorenzo, el Corazón Pulsante
Nuestro tour no puede sino empezar en Via San Gallo, justo enfrente de nuestra tienda. Unas pocas pedaladas y enseguida estamos en el barrio más animado de la ciudad.
1. Trattoria Mario (Via Rosina)
Una verdadera institución. Aquí no se reserva, se comparte mesa con desconocidos y se come lo que dicta el mercado.
Qué pedir: Ribollita o un bistec "al punto" (¡no lo pidas muy hecho, podrías ofender al cocinero!).
En bici: Muy fácil de llegar, aparca en los aparcamientos de bicicletas de Piazza del Mercato Centrale.
2. Trattoria Zà Zà (Piazza del Mercato Centrale)
Imposible no notarla. Con sus coloridas mesas que dan a la plaza, Zà Zà se ha convertido en una institución internacional sin perder su alma. Aquí el ambiente es ecléctico y mágico.
Qué pedir: Sus célebres especialidades de trufa o la ribollita tradicional.
En bici: La Piazza del Mercato es amplia y está llena de aparcamientos para bicicletas, perfecta para una parada segura.
3. Trattoria Tito (Via San Gallo)
¡A tiro de piedra de nosotros! Tito es el templo de la ironía florentina. "Aquí se come, se bebe y se está bien" es el mantra. Es el lugar ideal si buscas una acogida cálida, ruidosa y auténtica.
Qué pedir: La Bistecca alla Fiorentina (una de las mejores de la zona) y no te saltes el postre casero.
Hacia el Centro Elegante
Retomamos la bicicleta y nos dirigimos hacia la zona de Palazzo Strozzi y Via Tornabuoni, donde la historia se vuelve monumental.
4. Il Latini (Via dei Palchetti)
Entrar en Il Latini es como hacer un viaje en el tiempo. Jamones colgados del techo, mesas compartidas y una historia que se remonta a antes de la guerra. Es una parada obligatoria para quien quiera entender qué es la hospitalidad toscana.
Qué pedir: El gran trozo de buey al horno o las judías con aceite (sencillas, pero divinas).
En bici: Las callejuelas de alrededor son estrechas y características, moverse en bici es la única manera de disfrutarlas sin el estrés de aparcar.
Más allá del Río: El Oltrarno Artesano
Cruzamos el Ponte Vecchio (rigurosamente a pie si hay mucha gente) o el Ponte Santa Trinita para adentrarnos en la Florencia "al otro lado del Arno", donde late el corazón más artesano de la ciudad.
5. Trattoria Casalinga (Via dei Michelozzi)
Junto a Piazza Santo Spirito, es el lugar donde los florentinos van a comer cuando quieren sentirse como en casa. Ambiente sencillo y porciones generosas.
Qué pedir: Tortellini de patatas con ragú o el peposo alla fornacina.
En bici: Las callejuelas del Oltrarno son perfectas para recorrerlas en bici, lejos del caos de los grandes autobuses turísticos.
6. Trattoria Sabatino (Via Pisana)
Situada cerca de la majestuosa Porta San Frediano, esta trattoria es un salto a los años 50. Un local histórico que se ha mantenido intacto, con precios honestos y recetas familiares.
Qué pedir: El lesso rifatto con le cipolle (la famosa "Francesina").